24 de febrero de 2018

Poema del cante jondo

Poema del cante jondo

Federico García Lorca (1898-1936)


(Escrita en 1921 y publicada en 1931)


Obra completa

http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/poema-del-cante-jondo-785126/html/



17 de febrero de 2018

La Constitución, ¿se ha reformado?

El proceso de independencia de Cataluña ha vuelto a abrir el debate sobre la reforma de la Constitución, y mi prgunta es: ¿acaso no se ha reformado ya? La respuesta a esta pregunta se remonta a la crisis económica de 2007.

El nivel de endeudamiento de las familias y empresas desfavorecidas por la burbuja inmobiliaria puso en situación de riesgo nuestras entidades financieras.

Esta situación se agravó con el estallido de la burbuja, provocando impagos de préstamos, sobre todo hipotecarios, y dejando a algunos bancos y cajas al borde de la quiebra.

Así, el Banco de España necesitaba un préstamo urgente para poder, a su vez, facilitar financiación a nuestras entidades financieras -lo que conocemos coloquialmente como escate bancario- haciéndonos creer que los bancos iban a devolver el dinero sin causar costes a los ciudadanos. Como en todo préstamo, tuvimos que ofrecer unas garantía de pago, así que desde el BCE obligaron al Gobierno a modificar el artículo 135 de la Constitución española. Bajo el concepto de "estabilidad presupuestaria" se antepuso el pago de la deuda pública frente a cualquier otro gasto del Estado, limitando así el derecho de los ciudadanos a una Educación o Sanidad de calidad.

Esto ocurrió en 2011 con el voto a favor de la mayoría en el Congreso, siendo Presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.

En mi opinión, la Constitución se debe reformar porque está basada en tiempos anteriores, y los tiempos, al igual que la sociedad, han cambiado.




Mohamed Abdelkader Kichouch

Grupo 2º Bach A


Trabajo de clase realizado para el Depto. de Economía

15 de febrero de 2018

Fue una clara tarde, triste y soñolienta

Fue una clara tarde, triste y soñolienta
tarde de verano. La hiedra asomaba
al muro del parque, negra y polvorienta...

La fuente sonaba.
Rechinó en la vieja cancela mi llave;
con agrio ruido abriose la puerta
de hierro mohoso y, al cerrarse, grave
golpeó el silencio de la tarde muerta.
En el solitario parque, la sonora
copia borbollante del agua cantora
me guió a la fuente. La fuente vertía
sobre el blanco mármol su monotonía.

La fuente cantaba: ¿Te recuerda, hermano,
un sueño lejano mi canto presente?
Fue una tarde lenta del lento verano.

Respondí a la fuente:
No recuerdo, hermana,
mas sé que tu copla presente es lejana.

Fue esta misma tarde: mi cristal vertía
como hoy sobre el mármol su monotonía.
¿Recuerdas, hermano?... Los mirtos talares,
que ves, sombreaban los claros cantares
que escuchas. Del rubio color de la llama,
el fruto maduro pendía en la rama,
lo mismo que ahora. ¿Recuerdas, hermano?...
Fue esta misma lenta tarde de verano.

—No sé qué me dice tu copla riente
de ensueños lejanos, hermana la fuente.

Yo sé que tu claro cristal de alegría
ya supo del árbol la fruta bermeja;
yo sé que es lejana la amargura mía
que sueña en la tarde de verano vieja.

Yo sé que tus bellos espejos cantores
copiaron antiguos delirios de amores:
mas cuéntame, fuente de lengua encantada,
cuéntame mi alegre leyenda olvidada.

—Yo no sé leyendas de antigua alegría,
sino historias viejas de melancolía.

Fue una clara tarde del lento verano...
Tú venías solo con tu pena, hermano;
tus labios besaron mi linfa serena,
y en la clara tarde dijeron tu pena.

Dijeron tu pena tus labios que ardían;
la sed que ahora tienen, entonces tenían.

—Adiós para siempre la fuente sonora,
del parque dormido eterna cantora.
Adiós para siempre; tu monotonía,
fuente, es más amarga que la pena mía.

Rechinó en la vieja cancela mi llave;
con agrio ruïdo abriose la puerta
de hierro mohoso y, al cerrarse, grave
sonó en el silencio de la tarde muerta.

Antonio Machado: Soledades. galerías. Otros poemas.


Soledades. Galerías. Otros poemas es un poemario de Antonio Machado. Fue editado por primera vez en Madrid en 1907 incluyendo parte de Soledades, libro anterior, publicado en 1903. Enmarcado en la corriente modernista, el propio Machado definió el conjunto de poemas como «una poda de ramas superfluas en la poesía española». Escrito con predilección por los metros menores y la rima asonante, gira en torno a temas como la infancia, el recuerdo, los sueños, el tiempo y la muerte, con una voz poética impregnada de nostalgia y serenidad, o dicho con las palabras del poeta: el «dolor del tiempo fugitivo» tintado con el «soñar de los sueños».

Más allá de sus reconocidos motivos modernistas —muy mejorados con intensas dosis de intimismo y «hondura metafísica»—, el tríptico machadiano de estas Soledades. Galerías. Otros poemas, recupera y renueva la influencia de la poesía de Gustavo Adolfo Bécquer sintetizando un estilo casi conceptista con la frescura comedida del popularismo andalucista. Así lo presentaba Max Aub en 1966 y así lo han visto también críticos como Manuel Alvar en su edición de las Poesías completas de Machado en 1975 o el hispanista inglés Geoffrey Ribbans en su edición de esta obra. 

(Fuente: Wikipedia)


9 de febrero de 2018

El viaje definitivo

...Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas las tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu errará, nostáljico...

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido...
Y se quedarán los pájaros cantando.

Juan Ramón Jiménez

Poemas agrestes (1910-1911)

27 de enero de 2018

Sonatina

La princesa está triste... ¿qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.

El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.

¿Piensa, acaso, en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las islas de las rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?

¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.

Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte,
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.

¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real;
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.

¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste, la princesa está pálida)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe,
—la princesa está pálida, la princesa está triste—,
más brillante que el alba, más hermoso que abril!

—«Calla, calla, princesa —dice el hada madrina—;
en caballo, con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con un beso de amor».



Rubén Darío
(1867-1916)

"Sonatina", uno de sus poemas más conocidos, apareció en el diario La Nación de Buenos Aires el 17 de junio de 1875 y fue incluido en la primera edición de Prosas profanas y otros poemas (Buenos Aires, 1876).